El monasterio de Santa María de Monfero fue fundado en el año 1134 por los nobles Alfonso Bermúdez y su sobrino Pedro Osorio. Estuvo encomendado a los benedictinos hasta el año 1147, en que pasó a la Orden del Cister de la mano de la Abadía de Sobrado.
A partir del siglo XIII la abadía creció gracias a los hermanos legos. Esta expansión generó enfrentamientos con los señores feudales, requiriendo la intervención real en el siglo XIV.
Su esplendor llegó en los siglos XVI y XVII, cuando se sustituyeron las viejas instalaciones —claustro, refectorio, portería e iglesia— pasando del Renacimiento al Barroco.
En 1820 el Decreto de Extinción de Monacales exclaustró a todos los monjes. El monasterio fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1931. Desde los años 60 se realizan campañas de restauración. En 2003 fue cedido a la Xunta de Galicia por cincuenta años prorrogables.
